El conflicto laboral en el Metro de Barcelona ha estallado. Tras dos décadas de olvido y promesas incumplidas, los vigilantes han dicho basta ya. Hoy, en la mediación celebrada en el Departament de Treball de la Generalitat, Securitas volvió a repetir la misma melodía desafinada: un 6% de subida del plus de Metro para 2024 y un 3% para 2025.
Una propuesta que no es más que humo, porque hablamos de un plus que lleva 20 años congelado, sin tocarse ni un céntimo, mientras las condiciones de trabajo se han endurecido y los riesgos se han disparado. ¿De verdad creen que los vigilantes van a seguir tragando con limosnas?
20 años de desprecio: un metro de cartón piedra
El Metro de Barcelona no es lo que parece. A los usuarios se les vende modernidad, tecnología y seguridad. Pero detrás de ese escaparate, lo que hay es un servicio en caída libre.
Los puestos de vigilancia no se cubren, los descubiertos son diarios y la plantilla trabaja bajo mínimos. El resultado: inseguridad creciente, tanto para los pasajeros como para los propios vigilantes.
Mientras tanto, Securitas y TMB juegan al mismo discurso: “la licitación no contempla mejoras, no hay recursos”. Una excusa barata para esconder que sí hay dinero para contratos millonarios, para campañas de marketing y para directivos bien pagados, pero no para quienes se juegan el tipo cada día en los andenes.

La realidad del andén
Los vigilantes del Metro no solo lidian con la presión de los miles de viajeros diarios. También enfrentan agresiones, amenazas, robos y una delincuencia en alza. A todo eso se suma el desgaste de trabajar sin el personal suficiente, sin reconocimiento y con sueldos que no hacen justicia al nivel de responsabilidad que asumen.
Es un cóctel explosivo: menos seguridad, más riesgos y una empresa que se limita a mirar hacia otro lado.
La huelga: un golpe sobre la mesa
La respuesta no se hace esperar. La huelga arranca con fuerza y en un momento clave:
📍 Inicio: la noche del 23 de septiembre.
📍 Duración: toda la jornada del 24, en pleno desarrollo de La Mercè, una de las fiestas más multitudinarias de Barcelona.
📍 Continuidad: huelga indefinida si no hay avances reales.
La elección no es casual. Si Securitas y TMB quieren ignorar la situación, tendrán que hacerlo mientras la ciudad entera comprueba lo que pasa cuando los vigilantes dicen basta.

No aceptamos migajas
Los vigilantes del Metro de Barcelona no piden lujos, piden justicia. Piden que, de una vez por todas, se reconozca su papel esencial en el funcionamiento del transporte público. Piden un salario digno, condiciones de trabajo seguras y respeto.
Desde Alternativa Sindical Catalunya, lo repetimos alto y claro:
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No aceptaremos ofertas insuficientes.
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No tragaremos con excusas ni parches.
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No permitiremos que la dignidad de los vigilantes siga siendo moneda de cambio.

La Mercè será también la fiesta de la dignidad
Este 24 de septiembre, mientras Barcelona celebra su fiesta mayor, los vigilantes del Metro demostrarán que sin ellos la seguridad se tambalea. Y si no hay cambios, la huelga se prolongará de manera indefinida.
Porque la dignidad no se negocia. Porque ya no valen más engaños. Porque sin vigilantes, no hay metro.








