Un nuevo episodio de violencia contra el personal de seguridad privada ha tenido lugar este sábado en Albacete, donde un vigilante de seguridad de 33 años resultó herido durante un intento de robo en un establecimiento comercial de la ciudad. El trabajador intentó evitar el delito, pero el agresor respondió con violencia y le provocó lesiones faciales de consideración, según fuentes policiales.
El incidente tuvo lugar durante el turno de vigilancia habitual, cuando el vigilante detectó una actitud sospechosa por parte de un individuo que presuntamente intentaba sustraer material del interior del local. Al intentar detenerlo, se produjo un forcejeo directo en el que el ladrón no dudó en emplear la fuerza física para lograr su objetivo.
Pese a la resistencia del vigilante, el agresor consiguió escapar antes de la llegada de las Fuerzas de Seguridad, dejando al profesional herido en el lugar. Poco después, la víctima fue asistida por los servicios sanitarios debido a las lesiones sufridas, especialmente en el rostro.
⚠️ El precio de proteger: una realidad cotidiana
Lo ocurrido en Albacete no es un hecho aislado. Cada semana se registran agresiones físicas o verbales a vigilantes de seguridad en todo el país. Los profesionales del sector trabajan en primera línea: sin arma, sin apoyo policial directo, sin chalecos adecuados y con plantillas reducidas, enfrentándose a situaciones que suponen un riesgo directo para su integridad física.
Además, en la mayoría de casos, estos incidentes quedan silenciados o sin consecuencias relevantes para los agresores, lo que genera una creciente sensación de impunidad y abandono en el colectivo.
🗣️ La seguridad privada también merece protección
Desde Alternativa Sindical queremos expresar nuestra máxima solidaridad con el compañero agredido y denunciar públicamente la falta de medidas reales de prevención y apoyo en este tipo de situaciones. La seguridad privada juega un papel esencial en la protección de personas y bienes, y no puede seguir actuando sin el respaldo operativo, jurídico y social que merece.
Reclamamos:
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Mayor presencia policial de apoyo en zonas de riesgo.
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Protocolos de intervención más claros y coordinados.
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Formación específica en control de situaciones violentas.
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Equipos de protección adecuados.
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Reconocimiento legal como agentes de autoridad en acto de servicio, al menos en situaciones de agresión.
✊ No es solo un uniforme. Es una persona.
Este tipo de agresiones son una llamada de atención a toda la sociedad. Cada vigilante que trabaja está exponiéndose por la seguridad de los demás. La falta de medios, la precariedad en algunos servicios y la ausencia de respaldo solo agravan el problema.
Desde Alternativa Sindical seguiremos luchando para que nunca más se normalicen las agresiones a quienes trabajan por la seguridad de todos.








